A BIT OF ME
Empecé el curso de ingreso allá por febrero de 2016, sin estar segura de
que eso era lo que quería para mi futuro, con mis papás de la mano y
susurrándome al oído que no tenía por qué apurarme sino al contrario, que me
tomara el tiempo que necesitara. Pero soy cabeza dura. Empecé la carrera sin
saber de qué trataba.
A lo largo de estos cinco años me crucé a muchas personas y me ocupé de conocerlas. Tuve muchos compañeros, me hice amigos, conocí grandes personas, fui representante del alumnado, me enganché, entablé relaciones con excelentes profesionales. También pasé por muchas emociones, salté de alegría después de algún final, lloré de estrés pre examen, morí de nervios en muchas capillas, sentí orgullo por lograr los objetivos que me propuse tanto sola como en equipo y por sobre todo, me sentí acompañada.
Terminar una carrera no es fácil. No si depende cien por ciento de vos. Podrán decirme que está claro que depende de uno mismo conseguir cada logro a lo largo de tantos años, pero yo les diría que están equivocados o al menos que no es mi caso.
Todos tenemos personas a las que denominamos como "indispensables", en mi caso, las cuento con los dedos de las dos manos. Nada, en estos cinco años, hubiese sido lo mismo sin cada "confiá en vos hija, te amo" de mamá o cada "éxitos hija, vos podes" de papá. Sin cada "éxitos sis!" o "mucha suerte Muri" de mis hermanas. Sin el soporte de mis hermosas amigas a través de cada "vamos amiga, ya estas mas cerca", "hasta la hora del final no nos damos de baja", "estamos juntas en esta", "vamos que se rinde fuerte", "éxitos amiga, apenas termines me contas!!". O cada mensajito de apoyo del resto de la familia y grandes compañeros que tuve el honor de conocer.
Hoy hace casi medio año que vivo imaginándome este momento. Momento en el que termino una gran etapa de mi vida, con muchos altibajos, con mucho apoyo, con mucho esfuerzo y con mucha alegría.
Me siento feliz de terminar en la forma en que lo estoy haciendo, con las personas que me llevan de la mano, sea a seis mil kilómetros de distancia o a tan solo unos metros, por saber que cuento con mis amigos de siempre, con mis amigos de la Facultad, y lo más hermoso que tengo, con mi familia, sin importar las circunstancias.
Gracias a todos los que formaron parte de mi vida académica, independientemente del lugar que hayan ocupado, sea como referentes profesionales, como apoyos, como profesores, como amigos, como compañeros, como equipo o como familia.
A lo largo de estos cinco años me crucé a muchas personas y me ocupé de conocerlas. Tuve muchos compañeros, me hice amigos, conocí grandes personas, fui representante del alumnado, me enganché, entablé relaciones con excelentes profesionales. También pasé por muchas emociones, salté de alegría después de algún final, lloré de estrés pre examen, morí de nervios en muchas capillas, sentí orgullo por lograr los objetivos que me propuse tanto sola como en equipo y por sobre todo, me sentí acompañada.
Terminar una carrera no es fácil. No si depende cien por ciento de vos. Podrán decirme que está claro que depende de uno mismo conseguir cada logro a lo largo de tantos años, pero yo les diría que están equivocados o al menos que no es mi caso.
Todos tenemos personas a las que denominamos como "indispensables", en mi caso, las cuento con los dedos de las dos manos. Nada, en estos cinco años, hubiese sido lo mismo sin cada "confiá en vos hija, te amo" de mamá o cada "éxitos hija, vos podes" de papá. Sin cada "éxitos sis!" o "mucha suerte Muri" de mis hermanas. Sin el soporte de mis hermosas amigas a través de cada "vamos amiga, ya estas mas cerca", "hasta la hora del final no nos damos de baja", "estamos juntas en esta", "vamos que se rinde fuerte", "éxitos amiga, apenas termines me contas!!". O cada mensajito de apoyo del resto de la familia y grandes compañeros que tuve el honor de conocer.
Hoy hace casi medio año que vivo imaginándome este momento. Momento en el que termino una gran etapa de mi vida, con muchos altibajos, con mucho apoyo, con mucho esfuerzo y con mucha alegría.
Me siento feliz de terminar en la forma en que lo estoy haciendo, con las personas que me llevan de la mano, sea a seis mil kilómetros de distancia o a tan solo unos metros, por saber que cuento con mis amigos de siempre, con mis amigos de la Facultad, y lo más hermoso que tengo, con mi familia, sin importar las circunstancias.
Gracias a todos los que formaron parte de mi vida académica, independientemente del lugar que hayan ocupado, sea como referentes profesionales, como apoyos, como profesores, como amigos, como compañeros, como equipo o como familia.


Comments
Post a Comment